
Como estudiante de publicidad, me hace gracia oir a la gente comentar sobre la manipulación tan descarada que hay en la publicidad. De cómo nos manejan para que compremos, consumamos, despilfarremos nuestros sueldos y ahorros en cosas banales, y que en muchas ocasiones nos son de poca utilidad.
El problema de todo ello es que cuando nos hablan de publicidad siempre pensamos en la publicidad de venta; la que se crea en las agencias de publicidad (que han sido contratadas por las grandes empresas) para convencer al consumidor de lo maravillosas que son las caracteristicas de sus productos y servicios, y terminemos comprando lo que se nos está mostrando.
Pero el campo de la publicidad es mucho más amplio, no se utiliza unicamente para vender. Sin ir mas lejos, la denominada
publicidad de opinión, consiste en campañas (que en su mayoria son realizadas por organizaciones sociales aunque tambièn hacen uso de ella gobiernos y empresas) que luchan frente a la publicidad de imagen. Su objetivo es enjuiciar temas candentes que son actualmente de debate público. Poseen un estilo directo, argumental y radical para que su impacto sea aún mayor.
Este tipo de publicidad es la que no nos convendría olvidar, la que debería permanecer bien afianzada en nuestra retina. Es la que nos consigue hacer abrir los ojos a lo que realmente hay detrás de esa cortina de humo que nos venden, la que nos muestra que no todo es tan bonito ni tan idílico.
Mi consejo, no nos debemos dejar llevar siempre por los comentarios fáciles y por la predisposición que hay hacia la publicidad. Démonos cuenta de que hay mucho más que un simple negocio de compra y venta. Y cuando encontremos buenas campañas publicitarias que opinan sobre las injusticias, hagamos algo. Reaccionemos como es debido, y no nos quedemos apalancados en el sofa olvidando lo que acabamos de ver.
Se nos olvida que el verdadero poder de este negocio reside en nosotros, el público.
Como final me gustaría resaltar este anuncio que ha hecho Greenpeace. En él la organicación denuncia a Nestlé, distribuidora del famoso Kit Kat, por utilizar aceite de palma en sus productos. Y les hace el llamamiento de dar a las selvas tropicales y a los orangutanes un respiro "a break" (alusión al famoso slogan de Kit Kat "have a break")