martes, 8 de marzo de 2011

¿Simple espectáculo?


Por fin ha llegado el día, hoy se celebran los Oscars.

Después de haber pasado más de una semana abrasados por los medios de comunicación, con los preparativos de la entrega de premios cinematográficos, el gran día ha llegado.

Muchos son los motivos por los que la gente es fiel seguidora de la entrega de premios.

En primer lugar están aquellos que se interesan por la parte más frívola y estética del festival: ver a las estrellas desfilar por la alfombra roja con sus trajes, peinados, joyas... para más tarde poder criticar quién llevaba un vestido que le hacía un cuerpo horroroso, quién se había excedido con el maquillaje, cúal ha sido el vestido más estravagante de todos... esas pequeñas lindeces que nos encanta soltar dentro de nuestro grupo de amigos.

En segundo lugar están aquellos que aprovechan la entrega de premios para poder ver quién ha sido el ganador a mejor película, mejor actor, mejor realización... y se apresuran a apuntar los títulos en una hoja de papel para más tarde acudir al cine a ver la película y así tener algún tema de conversación entre su círculo de amigos.

Y en tercer lugar están aquellos amantes del cine que se ven frustrados al contemplar como la película que había cautivado sus corazones y por la que han apostado no se lleva el codiciado galardón.

Pero nosotros como estudiantes de publicidad debemos ir má allá. Tenemos que fijarnos en las grandes cifras ( y no me refiero a las cifras que inundan las cuentas de los artistas) que se mueven en la gala.

En torno a esta ceremonia de impacto mundial, el Marketing y la Publicidad juegan un papel muy importante debido a que no sólo se consideran al medio como un mero transmisiór de información, sino también como una estrategia rentable para aumentar las ventas. Las cadenas de televisión aprovechan la oportunidad para rentabilizar al máximo la difusión de este evento. Pero es tal la magnitud del alcance que en años anteriores se ha llegado a pagar la exorbitante cantidad de 1,82 millones de dólares por una publicidad de 30 segundos.

En cuanto a estrategias, debemos también ser conscientes de que ganar un Oscar es el máximo honor en Hollywood y por ello las campañas de marketing son determinantes para influir en los resultados finales de estos galardones.

Así que deberíamos preguntarnos, ¿Recibir un Oscar es el mayor reconocimiento que como director, actor, productor... puedes recibir como reflejo del trabajo y esfuerzo que has dedicado para la producción de una película; o simplemente es el resultado de millones de cifras invertidas para publicitar una película?

2 comentarios:

  1. De las dos preguntas que planteas, para mí es evidente que en los últimos años, la tendencia es que el resultado final de los premios concedidos tienen mas relación con los millones de cifras invertidas para publicitar una película que con el trabajo realizado y con el esfuerzo y talento dedicado para la producción de una película. Por eso una y otra vez se habla el día siguiente de desilusión por los Oscar concedidos, aunque tampoco es generalizado, pues se podría hablar de una "compensación" de premios otorgados para no caer en el descredito de dicho galardón.
    Dada la estrategia de los Oscar para llegar al máximo de público, es lógico pensar que hay que rentabilizar las campañas en Marketing para que la industria del cine ( no lo olvidemos, es una industria muy importante para US ) siga siendo altamente rentable.

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  2. Cuanta razón tienes. Estoy deacuerdo contigo. Muchisimas gracias por haber comentado : )

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